Dioses, Ángeles, la Homilía a los Hebreos y la 2da Regla de Hillel

Por Rubén Conde.

No es secreto para aquellos que estudian formal y seriamente las variantes textuales de la Biblia en sus diversas fuentes, que los copistas – a través de las épocas – han metido “mano negra/mano santa” según como les fue pareciendo. En ocasiones son simples equivocaciones a consecuencia de un “lapsus calami”, otras por omisión voluntaria, otras porque les fue necesario darles un cambio a las narraciones en consecuencia de sus nuevas concepciones, dogmas e ideologías (coma joanína, 1ra de Timoteo 3:16), otras veces por deshonestidad (Génesis 21:9 en el texto masoreta) y otras tantas porque deseaban insertar texto que, a su consideración, le embonaba bien al contexto ya sea una narración o leyenda (Pericope adulterae).

Hoy se estudiará un texto que aman todos aquellos que han hecho de Jesús un ser digno de la adoración que merece Dios en una homilía que en diferentes épocas no había sido del agrado de teólogos de renombre como lo son Eusebio de Cesárea y Martín Lutero porque para ellos tal homilía era espuria por su contenido la cual refleja una forma de exégesis muy peculiar y que no termina de divinizar a Jesús tal y como la ortodoxia eclesiástica desearía.

El texto en cuestión es Hebreos 1:6 el cuál dice así en la traducción Reina Valera de 1960:

Hebreos 1:6

[6] Y otra vez, cuando introduce al Primogénito en el mundo, dice: Adórenle todos los ángeles de Dios.

… y es que, si usted que lee, intenta buscar el origen de la frase “Adórenle todos los ángeles de Dios” como texto paralelo en la misma Reina Valera, usted jamás la encontrará por un simple motivo: porque fue quitada intencionalmente del texto hebreo masoreta. 

Pero bien, para estos casos es que nos sirve la ecdótica (arqueología de los textos), para revisar diversos “testigos textuales” y eso es con lo que empezaremos, analicemos Deuteronomio 32:43 desde los textos de la LXX, el 4QDeutq y del Texto Masoreta con sus respectivas traducciones:

Septuaginta (traducción por Natalio Fernández Marcos y María Victoria Spottorno Díaz):

43εὐφράνθητε, οὐρανοί, ἅμα αὐτῷ, καὶ προσκυνησάτωσαν αὐτῷ πάντες υἱοὶ θεοῦ· εὐφράνθητε, ἔθνη, μετὰ τοῦ λαοῦ αὐτοῦ, καὶ ἐνισχυσάτωσαν αὐτῷ πάντες ἄγγελοι θεοῦ· ὅτι τὸ αἷμα τῶν υἱῶν αὐτοῦ ἐκδικᾶται, καὶ ἐκδικήσει καὶ ἀνταποδώσει δίκην τοῖς ἐχθροῖς καὶ τοῖς μισοῦσιν ἀνταποδώσει, καὶ ἐκκαθαριεῖ κύριος τὴν γῆν τοῦ λαοῦ αὐτοῦ.(1).

Regocijaos, cielos, a par de él y adórenle todos los ángeles de Dios; regocijaos gentes, con su pueblo, y confórtense en él, todos los hijos de Dios; porque la sangre de sus hijos ha vengado; y vengarse y retribuirá venganza a sus enemigos; y a los que aborrecen, retribuirá, y purificará el Señor la tierra de su pueblo.

Texto Masoreta (Codex Leningradensis, traducción por Aryeh Coffman):

הרנינו גוים עמו כי דם עבדיו יקום ונקם ישיב לצריו וכפר אדמתו עמו׃

Canten, oh naciones, a su pueblo pues El vengará la sangre de sus siervos, hará volver la venganza sobre sus adversarios y apaciguará a su tierra, a su pueblo.“(2).

4Q44/4QDeutq columna II, fragmento 5, línea 7 (en la imagen):

הרנינו גוים עמו והשתחוו לו כל אלהים כי דם עבדיו יקום ונקם ישיב לצריו וכפר אדמתו עמו׃

Canten oh naciones a su pueblo y póstrense a él todos los dioses pues él vengará la sangre de sus siervos, hará volver sobre sus adversarios y apaciguará a su tierra, a su pueblo.“(3).

Comentario:

Aquí vemos variantes textuales muy significativos. De antemano en el texto masoreta (el cuál fue formado en el siglo IX d.C.) tiene un faltante en comparación con el 4QDeutq que es la frase והשתחוו לו כל אלהים/veishtajavú lo kol elohim/y se le postren todos los dioses. La LXX traduce este fragmento “y adórenle todos los ángeles de Dios” e incluso contiene otra frase que los textos hebreos no tienen que es “y confórtense en él, todos los hijos de Dios”.

Comparando las fechas de formación de entre el 4QDeutq (que es de la época de los asmonéos) y la LXX (que presumiblemente data del siglo III a.C.) se concluye que el texto de la LXX es más antiguo y traducido e interpretado de un texto hebreo más antiguo que el 4QDeutq y se deduce que ese texto hebreo más antiguo tenía la frase que le falta al 4QDeutq.

Es importante aclarar que los textos hebreos son más reveladores y útiles para encontrar la morfología, sintaxis y semántica del texto. La LXX es un testigo textual importantísimo en casos de faltantes de textos hebreos más tardíos. No es difícil saber qué es lo que el texto hebreo faltante decía cuando comparamos otro texto Qumranita, sobre todo la frase “hijos de Dios” de la LXX pues tenemos dentro del mismo capítulo del texto hebreo otro texto revelador en Deuteronomio 32:8,9:

בהנחל עליון גוים בהפרידו בני אדם יצב גבלת עמים למספר בני אלהים*

כי חלק יהוה עמו יעקב חבל נחלתו׃

*benei elohim/בני אלהים en el 4QDeutj col. XII

Cuando el Elyón repartió las naciones, cuando distribuyó a los hijos de Adán, fijó las fronteras de los pueblos, según el número de los hijos de Dios; más la porción de IHVH fue su pueblo, Jacob su parte de heredad.

… por el contexto nos damos cuenta de que el Elyón es el dios “El”, padre de los dioses cananeos y de la Asamblea de los dioses ugaríticos y que IHVH es uno de los hijos del dios El por lo que si tomáramos en cuenta el texto faltante que sí presenta la LXX con respecto al 4QDeutq diría:

Canten oh naciones a su pueblo y póstrense a él todos los dioses y confórtense en él todos los hijos de Dios pues él vengará la sangre de sus siervos, hará volver sobre sus adversarios y apaciguará a su tierra, a su pueblo

… y por tanto nos damos cuenta que al dios IHVH le fue heredado por el dios El (su padre) la porción de Israel dando por asentado que el texto hebreo tiene una clara muestra de henoteísmo (creencia religiosa según la cual se reconoce la existencia de varios dioses, pero solo uno de ellos es suficientemente digno de adoración por parte del fiel) y que por lo tanto, en el caso del capítulo 32 de Deuteronomio tenemos que situar su fecha de composición por lo menos hacia el siglo VII a.C. cuando todavía no se terminaba de asentar el monoteísmo judío.

La angelología nace más tarde en consecuencia de la transformación teológica y ontológica de las divinidades y la de IHVH mismo de ser uno de tantos dioses a ser el único Dios verdadero para Israel y los demás dioses se convirtieron en demonios, dioses falsos o en ángeles quienes eran seres divinos al servicio de IHVH, la prueba textual está en la LXX como por ejemplo, Salmos 8:5 en donde se cambia el sustantivo אלהים/elohim por “ángeles” y por supuesto, como hemos visto, el mismo caso en Deuteronomio 32:43.

La homilía a los Hebreos

Pero bien, ¿qué fue lo que pasó en Hebreos 1:6?, está claro que el autor anónimo de la homilía usó la LXX para el desarrollo de su exégesis pero, ¿qué clase de exégesis fue la que usó?, porque, aún si tomamos Deuteronomio 32:43 de la LXX está claro que el postramiento que hacen los ángeles es a IHVH, jamás a un “tal primogénito”. Pues bien, pasa que usó una herramienta de exégesis de la época de los Sugot/Pares y de los Tanaím/Sabios llamada Guezerá Shavá la cuál es la 2da regla de siete de Hillel el Anciano.

Leamos en qué consiste tal regla:

“Guezerá shavá (“Leyes similares, veredictos similares”):

[La segunda regla de Hillel y de Ismael, y la séptima de Eliezer b. Jose ha-Gelili. Esto puede describirse como un argumento por analogía, que se deduce de la similitud de dos casos de que la decisión legal dada para uno también es válida para el otro. El término “guezerá shavá” originalmente incluía argumentos basados en analogías, ya sea en palabras o, de hecho. En poco tiempo, sin embargo, la última clase fue designada como “heḳḳesh”, mientras que la frase “guezerá shavá” se limitó a la analogía en el caso de dos leyes bíblicas diferentes que contienen una palabra común para ambos. El guezerá shavá estaba originalmente restringido a un δὶς λερόμευον/dis legómenon es decir, una palabra que aparece solo en los dos pasajes que ofrecen la analogía. Como tal palabra no se encuentra en ningún otro lugar, no hay razón para suponer que tenga significados diferentes en los dos pasajes. En consecuencia, el guezerá shavá atribuye a la palabra en un pasaje toda la secuencia de ideas que lleva en el otro. Tal guezerá shavá es puramente lexicográfico, ya que busca determinar el significado exacto de una palabra en comparación con otro pasaje en el que el significado completo de dicha palabra es claro. La regla se demuestra así. Un ejemplo ilustrará esto más claramente. La frase (“retorcerse la cabeza”) aparece solo dos veces en el Pentateuco, es decir, en Lev. yo. 15 e ib. v. 8. En el último pasaje, sin embargo, el significado de la frase se define más de cerca por (“desde el cuello”). El Sifra (ed. Weiss, p. 9a) concluye, por lo tanto, que la definición más cercana, “desde el cuello”, en el segundo pasaje, es parte del concepto de la palabra y, en consecuencia, que, en el pasaje anterior, además, significa “retorcer la cabeza del cuello”. Sin embargo, en un período posterior, el guezerá shavá emergió de estos estrechos límites e infirió la identidad de los requisitos legales de la identidad de su terminología, incluso cuando dicha terminología se produjo en muchos pasajes además de los dos que formaron la analogía. De este modo, el guezerá shavá perdió su poder inherente de demostración; porque no es razonable atribuir a una palabra un significado que está asociado con ella en un solo pasaje, cuando varios otros pasajes conectan ideas completamente diferentes con la misma palabra. Dado que, además, cada maestro individual podría elegir qué dos expresiones seleccionaría para un guezerá shavá, podrían extraerse conclusiones contradictorias, que tendrían el mismo reclamo de validez, ya que ambas fueron obtenidas por un guezerá shavá.](4).

En resumen, el Guezerá Shavá/veredictos similares tiene como regla:

1. Formar una analogía de dos textos que tengan en común una palabra o frase donde el primero le da sentido al otro, esto con el motivo de expandir la interpretación del primero.

2. La prohibición de aplicar el Guezerá Shavá de un dis legómenon (dos palabras iguales y únicas en todo el canon).

3. Formando la analogía se puede formar una secuencia de ideas de otros pasajes incluso si dichos pasajes están fuera del contexto original.

Los ejemplos están claros en toda la extensión de la homilía a los Hebreos pero por espacio solamente analizaremos el capítulo 1. La analogía se forma con la idea del hijo en el verso 5 cuando toma dos textos: 

Salmos 2:7b Tú eres mi hijo; yo te he engendrado hoy.

II Samuel 7:14a Yo seré para él padre y él será para mí hijo.

… Aquí se forma la analogía. ¡Pero ojo!, es importante resaltar lo siguiente: el Salmos 2:7 en su contexto no dice nada acerca de un Ángel primogénito sino es un Salmo de David que no es una profecía sino una promesa de IHVH a David y en 2da de Samuel tampoco habla de un Ángel primogénito sino de una profecía de Natán de parte de IHVH a David por lo que el uso del Guezerá Shavá permite tomar frases fuera de contexto para afirmar la interpretación. Luego, la secuencia de ideas continúa con los versos 6 y 7 con los siguientes textos de origen:

Deuteronomio 32:43 LXX adórenle todos los ángeles de Dios.

Salmos 104:4 tomas por mensajeros/ángeles a los vientos, a las llamas del fuego por ministros.

… De nuevo vemos otra analogía entre las palabras “ángeles” y de nueva cuenta ignorando el mensaje vital y los contextos de los versos y frases de origen: la adoración de los ángeles es a IHVH y acerca de los mensajeros/ángeles del Salmos 104:4 es una forma poética de llamarle “mensajeros” a los vientos, ninguno de estos textos tiene algo que ver con algún primogénito divino. Después, la secuencia de ideas continúa en los versos 8 y 9 con el siguiente texto de origen:

• Salmos 45:7-8

[7]Tu trono es de Dios para siempre jamás; un cetro de equidad, el cetro de tu reino;

[8]tú amas la justicia y odias la impiedad. Por eso Dios, tu Dios, te ha ungido con óleo de alegría más que a tus compañeros;

… Donde dicho texto en ningún momento habla que el que está sentado en el trono es Dios sino que el trono de David es de Dios y ese trono es de una duración indefinida y más allá y en ningún momento se habla de compañeros “ángeles” sino de amistades de David, al escritor de a homilía no le importa el contexto del texto sino sólo ve la frase que así más le conviene para continuar con la secuencia de ideas que le permite la regla Guezerá Shavá. Termina el capítulo 1 en el verso 13 con el siguiente texto de origen:

• Salmos 110:1 

Siéntate a mi diestra, hasta que yo haga de tus enemigos el estrado de tus pies.

… Se forma otra analogía con el Salmo 45:7-8 con la idea del “trono”. Salmos 110:1 en su contexto tampoco habla de ángeles ni de un primogénito divino, sino que es un “Salmo a David” donde el salmista de refiere en 3ra persona tanto a IHVH como a David y donde IHVH le dice al señor del salmista tal frase, pero el escritor de la homilía a los Hebreos encuentra conveniente el uso de la frase aun estando fuera de contexto. Lo que hizo el escritor de la homilía al final fue buscar “imágenes” para así formar alegorías en relación con ese Mesías angélico y celeste en la forma de un sermón.

Conclusiones:

Al final nos podemos dar cuenta que dentro de la cosmovisión hebreo-judía existe una evolución de ontologías divinas que apuntan del henoteísmo al monoteísmo del Siglo I d.C. así como diferentes formas de interpretación. Con esto no se quiere decir que tales métodos de exégesis estuviesen mal, sino que en esa época y en ese momento eran parte de las formas de interpretación de esas escuelas las cuales formaron parte de un periodo característico. Si estudiásemos todas las demás reglas, usted que me lee se daría cuenta que no se tenía la costumbre de tomar el contexto de los textos tal y como usted y yo hacemos para tomar el sentido morfosintáctico y semántico de las frases correctamente y desarrollar una correcta exégesis que nos permita extraer el sentido lo más cercano al mensaje original. Bien dice la Jewish Encyclopedia que este método Guezerá Shavá quedó en desuso porque para los rabinos de después del medievo ya no vieron conveniente usar los textos alegorizándolos pues tal práctica provoca un abuso indiscriminado que cae en graves errores exegéticos pues alegorizando textos fuera de contexto se puede llegar prácticamente a la conclusión que sea, la que predisponga el intérprete. Los cambios de las palabras como vimos en la comparativa de entre la LXX, el Codex Leningradensis y el 4QDeut afectan muchísimo la interpretación del hermeneuta con consecuencias como la de hacer una nueva doctrina, un nuevo dogma, pero bueno, así se conducían en la antigüedad y a nosotros no nos quedan más que dos cosas:

1. Identificar las formas de interpretación con las que se formaron los textos bíblicos para darnos cuenta de que cada uno interpretaba como quería, podía y convenía.

2. Creerles.

… Yo personalmente me quedo con la 1ra opción.

Saludos a todos y un fuerte abrazo.

1.- “www.academic-bible.com/en/online-bibles/septuagint-lxx/read-the-bible-text/”

2.- “La Torá con Rashí, editorial Jerusalem de México, Devarim Parashát Haazinú, pág 500”

3.- “The Biblical Qumran Scrolls 

Transcriptions and Textual Variants”

4.- Talmud Hermeneutics. Jewish Encyclopedia

Bibliografía recomendada:

“Historia de la Religión en tiempos del Antiguo Testamento: de los comienzos hasta el final de la monarquía”, Rainer Albertz, editorial Trotta.

“Historia de la Religión en tiempos de Antiguo Testamento: desde el exilio hasta la época de los Macabeos”, Rainer Albertz, editorial Trotta.

“Qumrán y las raíces del pensamiento político judeocristiano”, Pedro Giménez de Aragón Sierra, Universidad de Huelva Publicaciones.